Sinestesia
LA SINESTESIA (1a part)
FRAGMENTO DEL LIBRO «LA VISIÓ INTUÏTIVA»
«La sinestesia fue otro aspecto que me llamó la atención cuando estudiaba los métodos para desarrollar el hemisferio derecho. Una capacidad que por casualidad había podido observar en algunos de mis alumnos … La sinestesia es una variación no patológica de la percepción humana. Las personas sinestésicas experimentan de forma automática e involuntaria la activación de una vía sensorial o cognitiva adicional en respuesta a estímulos concretos. Por ejemplo, pueden ver un color cuando escuchan una nota musical, o percibir tacto en la mejilla derecha cuando saborean un alimento, o sentir un olor o sabor cuando tocan un objeto o color. Estas percepciones son idiosincrásicas, es decir, cada persona percibe unos colores / olores / sonidos, etc., concretos y diferentes. Aunque en algunas páginas de internet se dice que la sinestesia es una mezcla de sentidos, esto es inexacto: la sinestesia hay especificidad sensorial, es decir, los sonidos se escuchan como sonidos, el color de las letras escritas se percibe bien, pero la sinestesia es una sensación adicional (se percibe un sonido correctamente tal como es, y además, un color). Por estos motivos hablamos de variación sensorial no patológica, ya que no supone una limitación, a cambio, aporta una información extra al individuo.
Esta variación sensorial que experimentan algunas personas se produce gracias a la interconexión de diferentes partes del cerebro, y por tanto, es posible que sea una de las potencialidades que se mantienen con el trabajo del hemisferio derecho. Es más, muchos bebés y niños poseen esta habilidad, pero con las diferentes podas sinápticas que experimentan a lo largo de su crecimiento y la lateralización, la gran mayoría terminan eliminando esta habilidad por falta de práctica. Otra vez, un ejemplo de cómo la educación y la sociedad actual perjudican, involuntariamente, el desarrollo de le potencialidades globales del cerebro, priorizando las cualidades del izquierdo.

Font: Viquipèdia
De entrada podría parecer que esta variación sensorial podría no ser útil, pero realmente es una habilidad más a la que renunciamos gratuitamente y sin motivo. Pero si miramos la ilustración de arriba entenderemos qué posibles aplicaciones tendría. A la izquierda se nos presenta una imagen en blanco y negro tal como la vemos la mayor parte de la población. A la derecha podemos ver la misma imagen tal como la podría ver alguna persona con sinestesia (no todas desarrollan la habilidad de la misma manera). En la segunda imagen podemos ver como cada número se le asigna un color, con lo que les resulta más fácil descifrar la forma escondida. Sin duda, cuando intentamos activar la visión intuitiva, algunos niños, antes de conseguir ver nada, hacen uso de su sinestesia para conseguir entender mejor el objeto que están investigando. Con su tacto y esta habilidad sensorial «cruzada» consiguen detectar un olor o un sabor o alguna otra sensación y a través de ella traducirla a un color. En este caso vemos que cuando queremos abrir la visión extraordinaria estamos haciendo uso de esta capacidad que se ubica en el hemisferio derecho. Una habilidad que sabemos que existe, y está aceptado científicamente que la poseen más los niños que los adultos. Por lo tanto, podemos deducir que esta desaparece con la edad y, tal vez, tal y como dicen los defensores de la educación del hemisferio derecho, por no estimular suficientemente este hemisferio.» Para más información sobre la sinestesia, puede ver este otro artículo.
FRAGMENTO DEL LIBRO «LA VISIÓ INTUÏTIVA» (CATALÁN)

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